Una jornada de esperanza y conexión en el Día Mundial de la Prevención del Suicidio.

Con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la Fundación Vivir Mejor organizó una emotiva jornada en nuestro hogar de niños. El evento reunió a niños, niñas, adolescentes y padres de familia para reforzar la importancia de la salud mental, el valor de la vida y el poder del apoyo mutuo.

Un Espacio Seguro para Hablar y Sanar

En un ambiente cálido y decorado con el color amarillo, símbolo de la prevención, FUNVIME creó un espacio seguro donde el diálogo fue el protagonista. El objetivo principal de la jornada fue derribar estigmas en torno a la salud mental y ofrecer herramientas prácticas para que tanto niños como adultos puedan identificar señales de alerta, expresar sus emociones y saber dónde buscar ayuda. A través de charlas participativas, se recordó a todos los presentes el mensaje central del día: «Tu Vida Importa».

Actividades que Fortalecen el Corazón y la Esperanza

La jornada estuvo llena de dinámicas interactivas diseñadas para fomentar la autoestima y el sentido de pertenencia. Uno de los momentos más significativos fue la creación del mural «Soy Valioso Por… Sigo Aquí Por…», donde los participantes escribieron las razones que dan sentido a sus vidas, desde el amor de su familia hasta sus propios sueños.

Otra actividad clave fue el rompecabezas gigante con el lema «Cada Pieza Importa», una metáfora visual para que cada niño y adulto comprendiera que es una parte única e indispensable de su familia y de nuestra comunidad.

«Ver a los niños y a sus padres compartiendo y escribiendo juntos por qué valoran la vida fue increíblemente conmovedor. Nuestro objetivo no es solo hablar del problema, sino construir activamente las razones para quedarse, para vivir mejor. En FUNVIME, creemos firmemente que cada vida es un tesoro que debemos proteger en comunidad.»

— Adriana Castilla

La Comunidad: Nuestro Principal Escudo Protector

La participación activa de los padres de familia fue un pilar fundamental del evento. Su presencia reforzó el mensaje de que la prevención del suicidio es una responsabilidad compartida y que el primer círculo de apoyo comienza en casa. Fortalecer los lazos familiares y comunitarios es la herramienta más poderosa para construir un entorno donde cada persona se sienta vista, escuchada y valorada.


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Esta jornada nos deja un profundo sentimiento de esperanza y la certeza de que, juntos, podemos marcar la diferencia. En la Fundación Vivir Mejor, seguiremos trabajando cada día para sembrar semillas de bienestar emocional y resiliencia en nuestros niños y sus familias.