Un encuentro mágico entre cultura, gastronomía y baile para honrar las Ferias de la Ganadería.

La Fundación Vivir Mejor se llenó de folclor, colores y sabores en nuestro gran «Picnic Sinuano». Niños, niñas, padres de familia y profesionales de la fundación se unieron para conmemorar las emblemáticas Ferias de la Ganadería de nuestra región, fortaleciendo nuestros lazos culturales y afectivos en un ambiente de fiesta y hermandad.

Sabores que cuentan nuestra historia

El corazón del picnic fue, sin duda, la muestra gastronómica que nos transportó a las raíces del Caribe colombiano. Los asistentes disfrutaron de un delicioso recorrido por los dulces típicos de nuestra tierra, tales como la tradicional natilla, bocadillo con queso y el auténtico mongo mongo. Este espacio no solo deleitó los paladares, sino que sirvió para que las nuevas generaciones conecten con la riqueza culinaria que nos identifica como región.

Folclor y Talento: El Hogar Esther en escena

Uno de los momentos más memorables de la jornada fue la presentación artística de las niñas del Hogar Esther. Con sus trajes coloridos y una destreza impecable, realizaron una muestra de baile folclórico que llenó de orgullo a todos los presentes. Sus movimientos, cargados de alegría y tradición, fueron el homenaje perfecto a la cultura sinuana, demostrando el gran talento y la dedicación que nuestras niñas ponen en cada una de sus actividades.


Un espacio de unión y recreación

Más allá de la danza y la comida, la jornada fue un espacio de integración pura. Entre risas, juegos y música, las familias pudieron disfrutar de un tiempo de calidad, lejos del estrés cotidiano. Los profesionales de la fundación acompañaron cada actividad, fomentando un clima de confianza y alegría que permite que la Fundación Vivir Mejor sea, ante todo, un verdadero hogar de puertas abiertas.

Cerramos esta jornada con el corazón lleno de gratitud y orgullo. Gracias a cada familia que se sumó a este «Picnic Sinuano», a los profesionales que hicieron posible este evento y, muy especialmente, a nuestras niñas del Hogar Esther por regalarnos un espectáculo inolvidable. ¡Seguimos trabajando por el bienestar de nuestros niños y la preservación de nuestra identidad!

¡Qué viva nuestra cultura, qué viva el Orgullo Sinuano!